lunes, 19 de diciembre de 2011

Tras un año

Y aquí seguimos, tras un año.

Un año más, uno menos, en nuestras vidas, pero un año, a fin de cuentas.

De 19 a 19, tampoco ha sido un año corriente.

Ha estado marcado por nuestra mutua presencia en la vida del otro.

Y un año así, merece sobradamente un hueco aquí, en la memoria de mi vida.

Esto a la larga será un diario, una autobiografía.

Y tú, serás una parte importante de ella.

Ahora, a por el segundo. Juntos.

miércoles, 14 de diciembre de 2011

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Nunca recuerdo suficiente de lo que era.

lunes, 5 de diciembre de 2011

Cielo

Viniste a mí como soplo de aire fresco,
y has sido luz, cielo y luna,
desde aquél mismo momento,
cuyo recuerdo aún en mí perdura.

Si alguna vez sufrimos de torturas,
fueron siempre por ambos compartidas,
fuego, dolor, preocupaciones mutuas,
mil historias, que en algún tiempo encontraremos divertidas.

Como ya sabrás, "I want you to stay the night",
every night of our entire life,
being together, summoning mine to your heart,
spending, little by little, our daily time.

Gracias por ser mi rutina, gracias por ser el soplo de aire que me saca de la misma.

viernes, 25 de noviembre de 2011

Lost.

And looking for my way back home.

viernes, 21 de octubre de 2011

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Vivir con miedo no es vivir.

jueves, 13 de octubre de 2011

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Cómo lo echo de menos.

Salir de viaje de tarde, y ver caer el sol lentamente, mientras devoras kilómetros sin darte cuenta.

Ver mutar el dorado de Castilla en el verde Andaluz, y cambiar el olor al cereal por el olor de los olivos.

Parar de noche en una estación de servicio, y tener esa sensación única al encontrarte bajo la luna y las estrellas,
con el olor característico de la zona y un escalofrío al bajarte del coche a estirar las piernas.

Ese claro indicio de que estás de vacaciones, ese dulce placer al viajar.

Sólo 20 años, y ya se me escapan los momentos de las manos.

Quién pudiera retenerlos todos.

miércoles, 7 de septiembre de 2011

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No quiero perderme el sabor del melocotón,
ni el roce del aroma de la mora,
ni el beso de un rayo de luna,
ni del sol su tibio ardor.

Y no me perderé en mis pensamientos,
que cada vez menos perduran,
ni me preocuparé por habladurías,
que al final nadie conjura.

Y nadie podrá ser infeliz si mira,
nadie podrá morir en vida si lo piensa,
que no merece la pena preocuparse,
por cosas que todavía, parece que no llegan.