Supongo que como yo, todos somos niños.
Niños perdidos en la inmensidad de una jungla misteriosa, que ni peligrosa ni sobrecogedora, invita a entrar a ella a jugar.
Unos juegan a cruzarla de lado a lado lo antes posible, sin pararse a mirar si hay peligro o no; y suelen acabar el juego antes que nadie.
Otros, son más detallistas y precavidos, y exploran la selva sin miedo a retenerse en sus recodos, jugando a los que más les guste.
Yo, he jugado a buscar tesoros.
Encontré hace bien poco una piedra azul y preciosa, y seguro que es un zafiro: el zafiro más grande de todos. También es el más bonito y el tesoro más valioso de todos, y sin duda nadie podría tener nada igual.
Cada niño que encuentra su piedra puede que piense igual, pero yo con la mía estoy dispuesto a cruzar la selva.
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jueves, 4 de abril de 2013
El niño
lunes, 9 de abril de 2012
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"Aunque las palabras puedan reflejar la realidad, el guerrero habla con hechos"
Aunque casi siempre se piden palabras, nada como observar lo que sí hay para olvidar lo que no tenemos.
Porque como se suele decir, no es más feliz el que más tiene sino el que menos necesita.
Y a fin de cuentas, besar tu carita al despertar, dice más que todo lo que puedas pedirme que te diga.
martes, 31 de enero de 2012
Mariposa
La había dicho que se la habían terminado las píldoras de la felicidad.
No era mentira, pero tampoco era del todo cierto. La verdad es que había dejado una en el fondo de su continente, con la creencia de que si la tomaba, nunca podría volver a llenar su contenido con tan mágicas píldoras. ¿Quién querría correr el riesgo por un único y precipitado momento de felicidad?
No, él no era así. Sabía dosificar para conseguir más. No era un adicto.
La verdad es que si este fuera el único motivo que que os diera, os estaría ocultando información: no se la comió porque significaba más cosas de las que podáis pensar, pues su forma no era otra que la de una mariposa. Grande, roja y amarilla ocupaba el final de su bote de felicidad, y creía firmemente en que, si ella no estuviera ahí, nada de lo que metiera dentro tendría el mismo sentido.
Nada.
No era mentira, pero tampoco era del todo cierto. La verdad es que había dejado una en el fondo de su continente, con la creencia de que si la tomaba, nunca podría volver a llenar su contenido con tan mágicas píldoras. ¿Quién querría correr el riesgo por un único y precipitado momento de felicidad?
No, él no era así. Sabía dosificar para conseguir más. No era un adicto.
La verdad es que si este fuera el único motivo que que os diera, os estaría ocultando información: no se la comió porque significaba más cosas de las que podáis pensar, pues su forma no era otra que la de una mariposa. Grande, roja y amarilla ocupaba el final de su bote de felicidad, y creía firmemente en que, si ella no estuviera ahí, nada de lo que metiera dentro tendría el mismo sentido.
Nada.
viernes, 21 de octubre de 2011
jueves, 13 de octubre de 2011
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Cómo lo echo de menos.
Salir de viaje de tarde, y ver caer el sol lentamente, mientras devoras kilómetros sin darte cuenta.
Ver mutar el dorado de Castilla en el verde Andaluz, y cambiar el olor al cereal por el olor de los olivos.
Parar de noche en una estación de servicio, y tener esa sensación única al encontrarte bajo la luna y las estrellas,
con el olor característico de la zona y un escalofrío al bajarte del coche a estirar las piernas.
Ese claro indicio de que estás de vacaciones, ese dulce placer al viajar.
Sólo 20 años, y ya se me escapan los momentos de las manos.
Quién pudiera retenerlos todos.
Salir de viaje de tarde, y ver caer el sol lentamente, mientras devoras kilómetros sin darte cuenta.
Ver mutar el dorado de Castilla en el verde Andaluz, y cambiar el olor al cereal por el olor de los olivos.
Parar de noche en una estación de servicio, y tener esa sensación única al encontrarte bajo la luna y las estrellas,
con el olor característico de la zona y un escalofrío al bajarte del coche a estirar las piernas.
Ese claro indicio de que estás de vacaciones, ese dulce placer al viajar.
Sólo 20 años, y ya se me escapan los momentos de las manos.
Quién pudiera retenerlos todos.
domingo, 31 de julio de 2011
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No sé si alguna vez os habrá pasado algo parecido: me explico.
Hay un personaje de un libro que me recuerda a mí en exceso. Demasiado. Por ello, soy capaz de empatizar con él hasta límites que no pensé que fueran posibles.
Mil y una penurias está sufriendo este tio para poder salir tranquilamente con su chica, con todo lo que se quieren, y joder, aprovechando que yo tengo lejos a la mía, francamente, le llego a comprender.
El caso es que lo mío no es tan grave, y empatizando con este personaje, y después volviendo a mi vida, sólo te das cuenta de que deseas aprovechar todo el tiempo que puedas a su lado. Es casi una necesidad.
A veces leer te hace darte cuenta de la efimeridad de la vida... y de la importancia de valorar lo que tienes ahora.
Hay un personaje de un libro que me recuerda a mí en exceso. Demasiado. Por ello, soy capaz de empatizar con él hasta límites que no pensé que fueran posibles.
Mil y una penurias está sufriendo este tio para poder salir tranquilamente con su chica, con todo lo que se quieren, y joder, aprovechando que yo tengo lejos a la mía, francamente, le llego a comprender.
El caso es que lo mío no es tan grave, y empatizando con este personaje, y después volviendo a mi vida, sólo te das cuenta de que deseas aprovechar todo el tiempo que puedas a su lado. Es casi una necesidad.
A veces leer te hace darte cuenta de la efimeridad de la vida... y de la importancia de valorar lo que tienes ahora.
lunes, 13 de junio de 2011
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Y ahora es momento de libertad.
Pero que nadie se olvide, de que no existe la libertad, si no tenemos lugar al que volver.
A eso se le llama errar.
Pero que nadie se olvide, de que no existe la libertad, si no tenemos lugar al que volver.
A eso se le llama errar.
domingo, 8 de mayo de 2011
Polémica
Bien. Este vídeo no quiero que lo toméis a rajatabla. Según he leído, el icono piramidal era símbolo de muchas logias masónicas, que eran muy fuertes en Gran Bretaña, y como sabéis, Estados Unidos era colonia británica. El hecho de que esté en su billete viene a significar algo como "Juntos seremos capaces de construir un nuevo mundo más transcendente". Sin embargo, sí quiero que penséis que realmente sí estamos controlados, y que nuestros políticos lo están por un sistema financiero del que muchos de ellos poco saben.
Sí somos borreguitos, sí tenemos miedo unos de otros. Sí luchamos entre nosotros, y siempre esperamos que sean otros quienes nos salven. El problema que tiene la movilización lo sabemos todos: que tiene estética agresiva y siempre se ve como algún extremista se pasa en las reivindicaciones. Pero tenemos derechos, y el más importante es el derecho a saber.
Señores, ejerzámoslo.
jueves, 14 de abril de 2011
domingo, 3 de abril de 2011
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Este no era un cuento de ficción.
Era un cuento de realidad.
Y no un cuento, sino mi cuento; mi cuento de Calleja.
martes, 29 de marzo de 2011
Deudas
¿Qué hace a las personas pagar deudas?
Es acaso, ¿un sentimiento de culpa? ¿O una necesidad de reciprocidad?
Y ahora, cuando las pagamos, ¿lo hacemos por satisfacer esa necesidad? ¿por quedar tranquilos de haber saldado la deuda?
¿O lo hacemos porque disfrutamos dando lo que recibimos?
Si sois de los de la última, sois de los míos, amante de la reciprocidad, de dar lo que recibo y de recibir lo que doy.
También quería hablaros de personas con las que estamos siempre en deuda. Esas partes de tu familia que sabes que darían todo por ti (ojo a la expresión "esas partes"), esos amigos que ni te han traicionado ni lo harían, o esa persona que te ama incondicionalmente.
A esas personas, gusto de que acumulen deudas conmigo. Quiero que se tiren toda la vida pagando esas deudas, a mi lado.
Es acaso, ¿un sentimiento de culpa? ¿O una necesidad de reciprocidad?
Y ahora, cuando las pagamos, ¿lo hacemos por satisfacer esa necesidad? ¿por quedar tranquilos de haber saldado la deuda?
¿O lo hacemos porque disfrutamos dando lo que recibimos?
Si sois de los de la última, sois de los míos, amante de la reciprocidad, de dar lo que recibo y de recibir lo que doy.
También quería hablaros de personas con las que estamos siempre en deuda. Esas partes de tu familia que sabes que darían todo por ti (ojo a la expresión "esas partes"), esos amigos que ni te han traicionado ni lo harían, o esa persona que te ama incondicionalmente.
A esas personas, gusto de que acumulen deudas conmigo. Quiero que se tiren toda la vida pagando esas deudas, a mi lado.
lunes, 21 de marzo de 2011
viernes, 18 de marzo de 2011
Beauty
El máximo momento de belleza de una mujer se alcanza cuando su novio se despierta a su lado un día cualquiera.
Recién levantada, y al natural, siendo ella como es, es como una mujer es más bonita.
Sin corazas, sin artficialidades, y con esa carita de remolonas =)
Pd: qué buen día hace en Burgos =)
Recién levantada, y al natural, siendo ella como es, es como una mujer es más bonita.
Sin corazas, sin artficialidades, y con esa carita de remolonas =)
Pd: qué buen día hace en Burgos =)
domingo, 13 de marzo de 2011
Congeniar
Lo prometido es deuda, y sea la hora que sea, toca actualizar.
Hoy voy a actualizar, por esos sentimientos que se dan cuando te sientes comprendido. O por esos sentimientos que tienes cuando eres aceptado tal y como eres. O aquellos otros que se tiñen del mismo color que la naturalidad, cuando estás con tu alma desnuda frente a una persona a la que no tienes nada que ocultar.
Suerte en vuestras búsquedas.
Hoy voy a actualizar, por esos sentimientos que se dan cuando te sientes comprendido. O por esos sentimientos que tienes cuando eres aceptado tal y como eres. O aquellos otros que se tiñen del mismo color que la naturalidad, cuando estás con tu alma desnuda frente a una persona a la que no tienes nada que ocultar.
"Me gusta ese ligero espacio que dejas antes de besarme; me gusta esa mirada que dice que darías todo lo que tienes por tenerme, me gusta el tacto de tus labios sobre los míos"
Suerte en vuestras búsquedas.
lunes, 28 de febrero de 2011
domingo, 20 de febrero de 2011
Domingos
No sé qué pensaréis vosotros de los domingos.
Yo sinceramente, los tengo como días de descanso y reflexión, o de trabajo atrasado.
Gusto de pensar en los domingos. De hacer balance del resto de la semana, y, por qué no, de planear levemente la siguiente. Levemente, por dos motivos: el primero, que no hay mucho que planear. Sé qué clases tengo, qué actividades, con quién. No me deja mucho lugar a planear. Y el segundo, la parte planeable, son mis ratos con ella, o mis ratos con ellos. Tampoco abundan, por fortuna y por desgracia, y por eso es bonito esbozarlos.
Esbozarlos, que no cerrar los planes. Descuidarlos está permitido (improvisar es una forma agradable de vivir) pero no cerrarlos. Cerrar planes, sacar siempre expectativas de todas las cosas; son cosas que nos roban flexibilidad y capacidad de sorprendernos y de improvisar.
Los domingos son días de echar de menos. Yo los domingos los uso para llamar a mis abuelos de Sevilla, a Diel... a la gente que está lejos, y desearías encarecidamente que siguieran a tu lado. Son días en los que echas de menos a tu compañera, y desearías poder compartir las horas del día con ella, en lugar de con estas letras en este blog. Pero, como siempre la vida, es sabia. Te aleja de algunas personas y te obliga a que las eches de menos, para que no dejes de valorarlas.
Echar de menos también es positivo, por si alguien lo dudaba. Las ganas de algo, o de alguien, es lo que nos da la vida. Planes, deseos, esperanzas, nacen de la añoranza de algo que no tenemos, y que queremos.O de algo que tenemos, y queremos conservar o mejorar.
Me encantan los cambios en algunas cosas. Pero me gusta la tranquilidad. Ambas cosas nunca se han opuesto.
Curiosos días los domingos.
Yo sinceramente, los tengo como días de descanso y reflexión, o de trabajo atrasado.
Gusto de pensar en los domingos. De hacer balance del resto de la semana, y, por qué no, de planear levemente la siguiente. Levemente, por dos motivos: el primero, que no hay mucho que planear. Sé qué clases tengo, qué actividades, con quién. No me deja mucho lugar a planear. Y el segundo, la parte planeable, son mis ratos con ella, o mis ratos con ellos. Tampoco abundan, por fortuna y por desgracia, y por eso es bonito esbozarlos.
Esbozarlos, que no cerrar los planes. Descuidarlos está permitido (improvisar es una forma agradable de vivir) pero no cerrarlos. Cerrar planes, sacar siempre expectativas de todas las cosas; son cosas que nos roban flexibilidad y capacidad de sorprendernos y de improvisar.
Los domingos son días de echar de menos. Yo los domingos los uso para llamar a mis abuelos de Sevilla, a Diel... a la gente que está lejos, y desearías encarecidamente que siguieran a tu lado. Son días en los que echas de menos a tu compañera, y desearías poder compartir las horas del día con ella, en lugar de con estas letras en este blog. Pero, como siempre la vida, es sabia. Te aleja de algunas personas y te obliga a que las eches de menos, para que no dejes de valorarlas.
Echar de menos también es positivo, por si alguien lo dudaba. Las ganas de algo, o de alguien, es lo que nos da la vida. Planes, deseos, esperanzas, nacen de la añoranza de algo que no tenemos, y que queremos.O de algo que tenemos, y queremos conservar o mejorar.
Me encantan los cambios en algunas cosas. Pero me gusta la tranquilidad. Ambas cosas nunca se han opuesto.
Curiosos días los domingos.
jueves, 10 de febrero de 2011
Sellos
Lo son.
Es como si no lo fueran, porque nadie más lo sabe ver, ni lo puede apreciar, pero lo son.
El último de una serie repetida de ellos, o el único después de una mirada cómplice, o de unas carcajadas por cualquier tontería.
Son sellos, sellos de una complicidad, de una vida. Son el comienzo o el punto y seguido de una conversación cómplice, son algo que nos dice que todo está bien, que todo sigue como siempre.
Esos últimos besos, fugaces, seguidos de una mirada infinita, son sellos del amor.
Es como si no lo fueran, porque nadie más lo sabe ver, ni lo puede apreciar, pero lo son.
El último de una serie repetida de ellos, o el único después de una mirada cómplice, o de unas carcajadas por cualquier tontería.
Son sellos, sellos de una complicidad, de una vida. Son el comienzo o el punto y seguido de una conversación cómplice, son algo que nos dice que todo está bien, que todo sigue como siempre.
Esos últimos besos, fugaces, seguidos de una mirada infinita, son sellos del amor.
domingo, 6 de febrero de 2011
sábado, 5 de febrero de 2011
Evolución
Según mi profe de Tª e Hª de la Educación, el homo sapiens está "evolucionando" hacia el homo ludens.
Esto se refleja perfectamente en nuestra sociedad española, con las generaciones que vienen por detrás de mí. Un 90% que sólo piensa en fiesta, del cual la mitad tendrá trabajos mediocres y se limitará a ser un homo faber el resto de su vida. De la otra mitad ni hablemos, que seguro que algún porcentaje se pierde en estas fiestas.
No hay más que ver las manifestaciones antiviolencia, las campañas contra el consumo de drogas, los comas etílicos, etc. Los que no sucumban a estas degeneraciones de las actividades lúdicas, quizá, lleguen a ser alguien de provecho, si dejan de pensar en salir de fiesta y se ponen a mirar hacia adelante, hacia su futuro.
Unas generaciones muy crudas las que vienen por detrás, pero en nuestra mano está el cambiarlo.
Los homo sapiens que queden, utilizarán su habilidad de sapiens, probablemente para guíar (o manipular) al resto de homo faber... no hay más que ver a mucho sindicalista, que no tiene ni zorra de qué habla o de contra qué se manifiesta, pero we, si los demás lo hacen...
Poca gente se molesta en informarse bien de todo antes de protestar (o de no hacerlo). Pero eso sí, seguro que todos nosotros no estamos más que pensando en cuándo nos llegan las vacaciones para escapar de tanta basura de sociedad.
Esto se refleja perfectamente en nuestra sociedad española, con las generaciones que vienen por detrás de mí. Un 90% que sólo piensa en fiesta, del cual la mitad tendrá trabajos mediocres y se limitará a ser un homo faber el resto de su vida. De la otra mitad ni hablemos, que seguro que algún porcentaje se pierde en estas fiestas.
No hay más que ver las manifestaciones antiviolencia, las campañas contra el consumo de drogas, los comas etílicos, etc. Los que no sucumban a estas degeneraciones de las actividades lúdicas, quizá, lleguen a ser alguien de provecho, si dejan de pensar en salir de fiesta y se ponen a mirar hacia adelante, hacia su futuro.
Unas generaciones muy crudas las que vienen por detrás, pero en nuestra mano está el cambiarlo.
Los homo sapiens que queden, utilizarán su habilidad de sapiens, probablemente para guíar (o manipular) al resto de homo faber... no hay más que ver a mucho sindicalista, que no tiene ni zorra de qué habla o de contra qué se manifiesta, pero we, si los demás lo hacen...
Poca gente se molesta en informarse bien de todo antes de protestar (o de no hacerlo). Pero eso sí, seguro que todos nosotros no estamos más que pensando en cuándo nos llegan las vacaciones para escapar de tanta basura de sociedad.
lunes, 31 de enero de 2011
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Y yendo un poco más allá...
Estaba de paseo con Inu (que últimamente parece estar convirtiéndose en un buen compañero de silencios) y me dio por seguir reflexionando sobre el libro.
Iba pensando en mi leyenda personal, en el mundo que me rodea, y en como cambiarlo, cuando escuché de repente, como si de otra señal de las del libro se tratase, el graznido de un cuervo. No pude más que sonreír ante la coincidencia, aunque a posteriori desencadenó una serie de preguntas en mi mente.
¿Y si, el sujeto que escribió "Politeismos" (ese libro que tanto le gusta a mi amiga), con lo de liberarse de la parte humana, y liberar la animal, no se refería sino a lo mismo que se trata en el Alquimista?
Entenderse a uno mismo (y ese conjunto de valores que nos hacen únicos, cuyo símbolo es la forma animal), y al mundo que le rodea, con afán de superación y ganas de cambiar el mundo.
Suena idealista, pero la gente que se limita a quejarse y no hace nada me enerva. O me callo, o lo cambio.
Y como se comenta en el libro, y tal y como yo creo, si tú cambias a mejor, tu alrededor también lo hace.
Merece la pena intentarlo.
Estaba de paseo con Inu (que últimamente parece estar convirtiéndose en un buen compañero de silencios) y me dio por seguir reflexionando sobre el libro.
Iba pensando en mi leyenda personal, en el mundo que me rodea, y en como cambiarlo, cuando escuché de repente, como si de otra señal de las del libro se tratase, el graznido de un cuervo. No pude más que sonreír ante la coincidencia, aunque a posteriori desencadenó una serie de preguntas en mi mente.
¿Y si, el sujeto que escribió "Politeismos" (ese libro que tanto le gusta a mi amiga), con lo de liberarse de la parte humana, y liberar la animal, no se refería sino a lo mismo que se trata en el Alquimista?
Entenderse a uno mismo (y ese conjunto de valores que nos hacen únicos, cuyo símbolo es la forma animal), y al mundo que le rodea, con afán de superación y ganas de cambiar el mundo.
Suena idealista, pero la gente que se limita a quejarse y no hace nada me enerva. O me callo, o lo cambio.
Y como se comenta en el libro, y tal y como yo creo, si tú cambias a mejor, tu alrededor también lo hace.
Merece la pena intentarlo.
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