martes, 27 de octubre de 2009

Bien,

otra canción que no puedo escuchar.

Porta - Nuestra historia de dos.

Que ganas de ver como acaba esto.

Como cuando empieza una peli y no quieres dejarla hasta que termina.

Pues igual.

lunes, 26 de octubre de 2009

26

Y es hoy cuando te das cuenta de que aunque queden cosas, por el camino nos hemos ido cargando otras igual de importantes.

Ya nunca será igual.

Aunque aún puede ser bueno...asumamoslo, nunca igual.

domingo, 25 de octubre de 2009

#96

Las alas de un ángel realmente pueden llevarle donde desee.

Con estas alas puede volar, puede cubrirse o puede cubrir a otra persona.

No elegí "The Dark Angels" como nombre por nada... no fue coincidencia.

Me encanta volar. La libertad es un sentimiento C-O-J-O-N-U-D-O, y entiendo que algunas personas deseen sus alas para volar.

Me encanta sentirme protegido. Las alas son un escudo que nada ni nadie puede penetrar, y refugiarse en ellas, la mejor forma de sentirse seguro. Entiedo que algunas personas quieran alas para resguardarse.

Y por esta de tres, las alas sirven para proteger a otros, para resguardarlos del frío de la vida.

La gente cuando es joven suele usar las alas para volar, y como ya le pasara a Ícaro, al quemarse sus preciosas alas, ya no podrían usarlas para volar. Otros no vuelan, sino que se protegen, aislan sus sentimientos de todo y de todos, y viven su vida al margen.

Yo descubrí que no serían mis alas las que me hicieran volar.
Descubrí que vivir refugiado dentro de mi mismo tampoco sería lo que me llenara.

Y por eso, desde entonces, uso mis alas para resguardarlos.

A ellos, a los que de verdad importan. A los que usan mis alas para cubrirse, y me prestan las suyas para poder volar. Los que me cubren con sus alas para que nada me dañe.

A esos a los que se llaman amigos.

A mis TDA.

Gracias por todo.

domingo, 18 de octubre de 2009

Sobre el esfuerzo.

Realmente no merece la pena hacer esfuerzos por algunas cosas. Siempre se trata de encontrar el equilibrio y la proporción entre el esfuerzo realizado y el bien a obtener, pero hay veces que no ocurre así.

A veces el esfuerzo realizado es muy grande y a veces a este esfuerzo no corresponde ningún bien, con lo cual tienes 2 opciones: te decaes frustrado o sigues tratando de obtener el bien por el que hacías el esfuerzo.
Si optas por la opción 1, se acabó.
Si optas por la opción 2, a seguir esforzándose. Si vuelve a ocurrir que te esfuerzas y no obtienes ningún bien, te encontrarás de nuevo antes las mismas dos opciones, caer o levantarse.

Puedes seguir levantándote eternamente, movido por la emoción de creerte más cerca de tu objetivo, de tu bien, y de aquí me salen dos conclusiones, la Zyciana y la Davidiana.

La Zyciana me diría que si tras hacer el esfuerzo sigues cayendo una y otra vez, es de idiotas seguir intentándolo, que tires por el escape rápido y que lo intentes con otra cosa / persona / asunto.

A la Davidiana le gusta creer que si tras caerse una y otra vez sigues levantándote, en algún momento alcanzarás la fuerza para conseguir el objetivo, que cada caída es un metro setentaysiete de largo que avanzo, que al levantarme estaré más cerca.

Realmente me da igual cual prefiero, porque por preferir igual prefiero la racional, la primera. Pero por hacer y por sentir, no hago más que demostrar que la segunda, la emocional, es en la que realmente quiero creer, independientemente de que duela más o sea más difícil. Porque, a fin de cuentas, esta vida es para llenarte de cicatrices y al morir, la gente sepa que viviste sin miedo a caer.

Seguiré mi lema y no me arrepentiré de nada.

Quizá de una decisión. Pero no pienso echarme atrás más que en eso. Porque realmente merece la pena arrepentirse esta vez. Porque el bien que puedo conseguir del esfuerzo sí es realmente meritorio de todo ese esfuerzo, incluso de más. Pero a partir de ahora voy a pensar bien todo lo que hago. No quiero tener que volver a arrepentirme.

Primera vez que me arrepiento. Será la última.

miércoles, 14 de octubre de 2009

Vuelve...

Si idiota suena, dicúlpeme la brocha al aire,
que yo no quiero más que el derecho de mirar,
que yo no quiero más, que la posibilidad de retratarte.
Escucha, atenta, merece la pena el observar,
echa un vistazo a tu filosofía a ver qué puedes encontrar;
sopas de letras, pasadizos, laberintos,
sin lugar donde esconderse, tan distintos,
con tanto en común que suena extraño el veredicto;
condena, separados por la triste y dulce pena del futuro;
¿tan imposible suena ahora, que se torna todo oscuro?
Imposible, yo me niego.
Imposible, no lo creo.
Ni promesas para nadie ni un futuro variable,
sólo hoy, solos los 2, y sin nadie que lo cambie;
¿quieres consejo, tienes dudas?
No encontrarás sino en ti la mejor de las ayudas.
Soy parte de tí, soy el marrón de tus ojos;
soy la parte en la que sueltas los despojos y te devuelven arte;
mil sonrisas para poder callarte,
mil lágrimas para nublar tus ojos en la noche que esto parte;
el cielo se abre y rompe a llorar,
esta vez es de miedo y pena; por no podernos conservar.
Somos fuego y amarillo, sí.
Somos ímpetu y destello. Chispa, aire, diente de león;
el tiempo es tan efímero, tan derrochable,
un siervo escaso al que desprecia el mal señor.
¿Y tu buscas mi opinión?
Mi opinión es un helado de fresa con limón;
es un siempre estaré a tu lado,
y el sabor melocotón;
el aroma del vainilla y el sol del cambio de estación;
una pelicula en el cine; una lágrima al caer,
el conflicto de la lucha eterna entre el tener y el no tener;
¿vida? Me sobra. ¿Amor por tí? Mal si se derrocha.
Ven conmigo, un lugar he de enseñarte,
un palacio con nubes, el lugar donde empecé a soñarte;
huyendo del mundo, escapando por tu puerta,
a escondidas, sin conciencia, maté por tu paciencia
y al final llegaste;
sin miedo te entregaste y ¿para qué?
No será el tiempo lo que nos detenga,
un amor tan verde y fresco como el aire de primavera,
este es el momento, si lo queremos, esta es la esperanza, si es tomada;
esta es la fuerza que por ti me ha sido dada.
Asi que vamos a intentarlo, ya hemos caído,
ahora hemos levantado; este es el momento de estar bien,
no de llorar, a medida que escribía la lucidez llegué a alcanzar y me dí cuenta;
de que aunque siempre siento pena,
amor por tí en esto siempre termina,
en el dolor de cascabeles que sin trino retintinan:
¡¡Clin, clin!! Encerrados me gritan.
Dejalos salir, deja que mis besos sean tu arte,
deja que dibuje tu silueta con mis dedos al rozarte;
dejame sentir ese amor que perjuraste...

El mío lo tienes.

Nunca he sabido hacer las cosas bien a la primera...

Pero aprendo de mis errores, corrijo y mejoro.

Te Quiero... y no puedo...

no quiero evitarlo.

sábado, 10 de octubre de 2009

#89

Improvisemos un guión definitivo,
que no nos quede mas remedio que olvidar...
Tomemos el camino de la frontera,
disfrutando, a trocitos, la luna llena,
¿Cómo no voy a mojarme si aquí nunca deja de llover?

Aquí no para de llover...
Y si seguimos con el plan establecido,
nos cansaremos al ratito de empezar,
probablemente no encontremos el camino...

Pero nos sobrarán las ganas de volar.

=)

viernes, 9 de octubre de 2009

Dale al play

Dale al play, quiero ver como evoluciona esto...






... sé feliz.